viernes, 9 de junio de 2017

Sargento Mario Antonio ¨Perro¨ Cisnero


Sargento Mario Antonio ¨Perro¨ Cisnero

Mario Antonio Cisnero, nació el 11 de Mayo de 1956, en la provincia de Catamarca.

Uno de sus impulsos a entrar al Ejército era que cerca de su casa tuvieran el campo de instrucción del Regimiento de Infantería Nº 17, y como era la costumbre en esa época, la Banda de Música y Guerra presidia al grueso del regimiento con los acordes de las machas militares.

Este emocionante despliegue, hacía que el pequeño Mario se escapará de su casa para poder verlo.

Ya en su adolescencia, lo único que lo separaba de un adolescente común, era ese sentimiento que solo algunos tienen la capacidad de hacerle caso, la vocación. Esto hacia que se incline hacia la carrera de las armas.

El jóven Mario A. Cisnero en 1971
En 1972 ingresó a la Escuela de Suboficiales del Ejército Sargento Cabral, egresando de ella en el año 1973 con el grado de "Cabo de Infantería", en 1974 se gradúa como paracaidista militar, convirtiendose así en el paracaidista más joven en recibirse.

Finalmente en 1977 hizo el Curso de Comandos con el grado de "Cabo Primero". Grandes fueron los reveces que sufrió, no sólo por la bravura del curso sino porque Comandante del III Cuerpo, General Luciano Benjamín Menéndez, no autorizaba a hacerlo, pero como era su costumbre, el Perro si quería algo, lo conseguía... y fue así que en una comisión, al Regimiento Nº 20 de Buenos Aires, elevó la solicitud desde allí.

Cuando volvió a Córdoba, lo hizo luciendo la tersa boina, que es otorgada sólo a los hombres con la capacidad necesaria, pero no solo la psicofísica, sino también la que todos olvidan, la espiritualidad, el amor a Dios, tal vez por eso el lema de los Comando de la Nación Argentina es: "Dios y Patria o Muerte".

Cisnero poseía todas las índoles necesarias y quizás más que esas. Por ello termino primero entre los suboficiales y fue premiado para hacer el curso de Lanceros, en Colombia o el de Comandos, en Perú eligiendo este último.

A fines de 1977 fue trasladado a la Escuela de Infantería, en Campo de Mayo. Fue en este lugar donde se desempeñó como instructor del curso de comando, primera subunidad de este estilo, y paracaidista durante tres años.

Durante el año 1979, fue a realizar el curso de comandos en Perú, curso bastante duro pero que lo termino muy bien. Paso allí casi siete meses.

Sargento Mario A. ¨Perro¨ Cisnero
El l 2 de abril estallo en un grito de ¡Viva la Patria! Al escucharse en las radios, noticieros que las Malvinas Argentinas eran devueltas por acción de guerra a esta soberanía, nuestra tierra, casi 150 años usurpada por el invasor británico.

Enterado de esta novedad, surgió en su más profundo ser, el deseo, las ansias, la inquietud, la impotencia, tantas sensaciones juntas sintió "el Perro"... había llegado el momento en el cual tantos años de sacrificio, dolor, esfuerzo, iban a dar sus frutos, había llegado el momento de la verdad.

Insistentemente exigía ser trasferido al Teatro de Operaciones, sentía que su deber estaba allá, sus pedidos eran rechazados. Tenía que ayudar de alguna manera, por esta causa dono el 50% de sueldo al Fondo Patriótico.

Fue la madrugada del 22 de mayo, no había podido dormir, como sabiendo que esa noche su destino iba a cambiar. El oficial que estaba de servicio en ese momento descifró un mensaje que lo convocaba a él y a todos los Comandos del destacamento a presentarse en la Escuela de Infantería.

Allí, en la Escuela de Infantería, al momento de elegir su armamento, eligió la ametralladora MAG. Arma que da apoyo a otros, tal como era su carácter.

Finalmente el 26 de mayo, pudo tocar suelo malvinense, suelo gélido, un lugar donde el viento nunca deja de soplar y por ende la bandera Argentina nunca dejó de flamear.

Los días transcurrían, la misión era preparar una emboscada. Era la fría noche del 9 de junio de 1982. El Mayor Rico ordena explorar la zona de Dos Hermanas, en la cual no se encontraban enemigos. Recorriendo la zona designada, a las 21:00 hs. Se establece la emboscada. El Sargento Mario Cisnero y el Teniente Primero Vizoso eran el escalón apoyo del dispositivo.

El frío era extremo, que solo en ese lugar uno puede sentir, estaban entumecidos pero esto los mantenía despiertos, en alerta ante cualquier presencia enemiga.

El sargento Cisnero en Malvinas
Solo un instante sirve para romper ese abrumador silencio que reina en esa noche de luna. Un combatiente informa al Mayor Rico que el enemigo se acerca, de inmediato manda a avisar a Cisnero, pero por esas cosas el mensaje no puede ser entregado.

De ser una emboscada pasa a ser una defensa, el mundo queda reducido a unos cientos de metros, donde el infierno parese hacerse presente en la tierra, el frío desaparece, no hay más que dos compañías enfrentadas.

Mayor Aldo Rico jefe de la Cia de Cdo 602
Los Comandos de la 602 descargan todo el fuego que tienen a su alcance, pero la Subunidad del SAS (Special Air Service) ataca ferozmente.

"El Perro" no se achica ni por una milésima de segundo, al contrario crece en toda su plenitud, dispara tanto como la cadencia de la MAG lo permite. Los británicos necesitan apagar el fuego de esa mortal ametralladora y para ello disparan con un lanza-cohetes Law de 66 mm, que pega en medio del arma y explota.

El Teniente Vizoso Primero que estaba cubriéndole las espalda siente una fuerte presión que lo lanza por los aires golpeándolo contra las rocas del suelo; no entiende que pasa, queda aturdido, recupera la noción de lo que está pasando, le pregunta a su compañero:

" - ¿Qué te pasa mi hermano?"

Solo el silencio reino entre ellos dos. Quiso responder el fuego con la ametralladora pero fue inútil, estaba totalmente destruida e inutilizable.

Fue así, cuando un 9 de Junio del año '82, se apagaba una vida noble y ejemplar. Pero no era en vano la sangre que ese cuerpo derramó... quedó como abono, quedó como un mojón de soberanía, quedó como una raíz enterrada que algún día ha de brotar. Y que ese día, volverá a flamear el Pabellón Nacional en esas islas, esas Malvinas, que nos pertenecen a cada uno de los argentinos. 



Homenajes

Entre los que ostentan con orgullo la aptitud de Comando, y un ejemplo para todos los que pertenecen al Arma de Infantería el Sargento Cisnero es una verdadera leyenda. Recibió la condecoración “La Nación Argentina al Muerto en Combate” y  la admiración nacionales e internacionales.


En su honor llevan el nombre de "Mario Antonio Cisnero":
La 1° sección de la Compañía de Tropas Especiales de la República de Panamá;
La Compañía de Comandos “Chorrillos”, en la República de Perú;
Declarado "Héroe Nacional" en la República de Perú;
El Hall Histórico de la Compañía de Comandos 601 en Campo de Mayo;
El aula de Instrucción en el Destacamento de Inteligencia 143 en Neuquén;
El aula de instrucción de Cuadros en el Destacamento de Inteligencia 162 de La Pampa;
El Casino de Suboficiales de La Pampa; entre otros lugares.

El sargento Cisnero y sus hazañas recogieron toda la admiración nacionales e internacionales. 

Defendiendo a la Patria en nuestras Islas Malvinas el sargento Cisnero cumplió con honor el lema de los Comandos Argentinos ¨Dios Patria o Muerte¨.

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