lunes, 12 de marzo de 2018

Malvinas y los endebles argumentos británicos para usurpar las islas


Los endebles argumentos británicos para justificar la usurpación de las Islas Malvinas

Los británicos han sostenido diferentes títulos de soberanía sobre el archipiélago de Malvinas. Todos refutables y donde la posición argentina es más sólida.

1) El descubrimiento:

El primer título sostenido por los ingleses, ha sido el descubrimiento, por los navegantes Davis (1592) y Hawkins (1594).


Pero el solo descubrimiento no es título si no va acompañado de la ocupación efectiva del territorio, la disputa sobre quién fue el primero en descubrirlas, es trivial (laudo del árbitro Max Huber en el caso de la Isla de Palmas, en Filipinas, EE UU c Holanda, 1928).

Lo indiscutible es que el holandés Sebaald De Weert fue quien las avistó y describió en 1600, como integrante del viaje de Simón Cordes y Jacobo Mahu a la zona austral (como parte del proyecto navásico de ocupar América del Sur, disputando el poder colonial español).

Fueron los navegantes holandeses y flamencos quienes descubrieron y describieron islas y costas en la zona de Malvinas, Tierra del Fuego y del Canal del Beagle lo que es atestiguado con los topónimos que los recuerdan. Así, islas Sebaldinas o de Sebaald De Weer, Bahía Nassau, islas Terhalten, Barnevelt, Evout y Hoorn –Hornos-, Hasewindhond, Oldenbarnevelt, etc.

2) La ocupación.

El segundo título de soberanía que invocaron los británicos, fue la ocupación, en la isla Saunders o Trinidad, al NO de la Malvina Occidental, donde fundaron Port Egmont ( 1765).

Pero antes que los ingleses, llegaron los franceses ( L.A.de Bougainville, en 1764), que fundaron Port Louis en la Malvina Oriental.

Frente al reclamo español, Francia reconoció la soberanía española y devolvió las islas ( 1767).
Además, España expulsó a los ingleses en junio de 1770.

Regresaron en 1771 para irse en 1774 dejando el capitán inglés Clayton una placa de plomo en nombre de Su Majestad, con la cual pretenden haber conservado la soberanía durante 59 años (1774/1833).

El regreso temporario británico fue para “salvar el honor inglés”, afectado con la expulsión, y de ahí que el Acuerdo entre Carlos III y Jorge IIII (Masserano- Rochford) de 1770 preservara la soberanía española sobre Malvinas a pesar de la reinstalación inglesa. En 1780 fueron destruidos los restos del asentamiento inglés, por obra del capitán español Calleja (acto de soberanía) y la famosa placa terminó en Buenos Aires, desde donde fue llevada a Londres por el invasor inglés de 1806.

3) La prescripción adquisitiva del territorio de Malvinas.

A partir de una investigación cumplida por el bibliotecario Gastón de Bernhardt a pedido del Depto. Americano del Foreign Office, en 1910, el R. Unido hace una profunda modificación de su postura sobre las Falklands (Malvinas).

Advierten que no fueron los que las descubrieron ni tampoco sus primeros ocupantes, y comienzan a invocar un nuevo título: la prescripción adquisitiva.

El Ministro inglés A. Eden expresó que “una ocupación de 100 años es el mejor título” (archivo 8289/479/2; carta de Eden a Henderson, 28/8/1936, FO 371/19.763, A 6461/889/2).

Pero está discutido en el DI si la prescripción es un título para adquirir la soberanía, negando muchos autores su validez cuando ha habido violencia en su origen, como en el caso de Malvinas, cuando fue expulsada la población argentina y reemplazada por otra de origen británico ( 1833).

En todo caso, aunque valiera la prescripción para adquirir la soberanía, la misma ha sido interrumpida con actos concretos de oposición y reclamos por parte de nuestro país, que impiden que sean británicas por este título (Hyde, Jennings, Mc Gibbon).

Es que enseguida de ocurrida la usurpación británica el 3/3/1833 el embajador argentino en Londres, M. Moreno, protestó por este acto ilegítimo.

Los reclamos se sucedieron en el tiempo hasta 1849, suspendiéndose hasta 1884 porque Lord Salisbury hizo saber que para el Gobierno de Su Majestad, “el asunto estaba cerrado”. Desde 1888 hasta 1908, es decir 20 años, donde Argentina no formuló ningún reclamo por la usurpación y a partir de este año no ha cesado en sus protestas, dejando constancias en numerosos documentos y conferencias (ejemplo por todos, en la III Conferencia sobre Derecho del Mar 1973/82).

Pero si el argumento británico son los años sin reclamos argentinos, Gran Bretaña, debería recordar que desde 1766, año en que fue nombrado el primer gobernador español, Felipe Ruiz Puente, y se sucedieron en forma ininterrumpida 32 gobernadores españoles que residían permanentemente en Puerto Soledad y dependían directamente de las autoridades españolas residentes en Buenos Aires) hasta 1829 (*) [luego de la creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas], es decir 45 años sin ningún reclamo británico a España, porque no les pertenecían. A esos 45 años, sin reclamos británicos, hay que sumarles 18 años, donde Malvinas, ya bajo soberanía argentina, tampoco realizan ningún reclamo, porque las Islas Malvinas jamás fuerton británicas.

En 1825, cuando se firmó un acuerdo comercial entre las Provincias Unidas del Río de la Plata (**) y Gran Bretaña bajo la condición que reconozca la independencia argentina y sus territorios, incluídas las Islas Malvinas, habiéndos sido ocupadas formalmente,  por el Estado argentino desde el 6 de noviembre de 1820 , Gran Bretaña tampoco realizó ninguna objeción respecto a las Islas Malvinas, ni tenía por qué hacerlo porque sabían que las islas no les pertenecían, y donde reconocieron tácitamente la soberanía argentina sobre las mismas.

4) La libre determinación del Pueblo de Malvinas.

El último argumento invocado por los británicos como título sobre las Malvinas, es el de la “libre determinación de sus pobladores”.

En este contexto, es que realizaron la “consulta” a los isleños (2013), que obviamente resultó abrumadoramente favorable a mantener el statu quo vigente, dada la nacionalidad inglesa reconocida en 1983 a los kelpers.

Se objeta que esta población que ocupa las islas, no constituye un “pueblo” en el sentido que requiere la doctrina, como para hallarse investida de la potestad para decidir su destino. Primero, por ser una población implantada, en reemplazo de los legítimos habitantes, expulsados en 1833 y segundo, porque no se trata de un pueblo que se liberaría de su potencia colonial a través de un plebiscito, desde que ambos ostentan la misma nacionalidad.

El Reino Unido afirma que deben ser respetados los “deseos” de los isleños. Para Argentina, esto no es así, bastando que sean respetados “los intereses” de los habitantes, excluyendo que se decida la soberanía a través de un plebiscito, como el convocado recientemente.

Ambos países invocan en su favor, la Resolución 1514/60 de la Asamblea de la ONU, sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales.

El Reino Unido, invoca el p. 4 (“todos pueblos tienen el derecho de libre determinación… de su condición política y deciden libremente su desarrollo económico, social y cultural). Con ello intenta legitimar el plebiscito.

Las maniobras británicas en Naciones Unidas enviando cartas e invitaciones, a las islas, también para derrumbar el reclamo argentino es otra de las forma del colonialismo para justificar la usurpación de Malvinas.

Y la Argentina invoca el límite impuesta por el p. 6 de la Resol. 1514 ( “ Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional o la integridad territorial de un país, es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las N. Unidas”). Pretende que se preserve la integridad territorial argentina, que podría verse afectada si parte de su territorio (Malvinas) decide escindirse del continente.

Lo cierto es que la misma ONU ha dictado la Resolución 2065/65, por la cual reconoce que el caso Malvinas encuadra en el colonialismo, que existe un conflicto de soberanía e insta a los dos países a resolverlo de modo pacífico, respetando los intereses de los pobladores ( por 94 votos a favor, ninguno en contra y 14 abstenciones).

Y en los ´70 las partes acordaron sobre comunicaciones, cuestiones sanitarias, agrícolas, técnicas, y movimientos de personas, eximiendo a los isleños del servicio militar, la construcción de un aeródromo, etc.

La ONU se ocupó en varias oportunidades del conflicto, urgiendo una pronta solución (resol. 3160/73, 31/76, etc.).

El incidente Shakleton de1976, de exploración de los recursos de Malvinas, empeoró la situación, retirando embajadores.

La guerra de Malvinas fue producto de ambiciones políticas y de poder,improvisación y  también de improvisación también del lado británico a cargo de la primer minitro británica Margaret Thatcher que fogoneó para que se desate una hizo contienda armada con el hundimiento del crucero argentino ARA General Belgrano

El Gobierno Militar, sabía que en 1983 se cumplían 150 años de la usurpación británica de las Islas Malvinas, y que eso podía dejar un antecedente contrario a la posición argentina, otorgándole a los británicos 150 sin ocupación argentina, y realizando la recuperación de Malvinas el 2 de abril de 1982, que no fue un acto ilegítimo a la luz del Derecho Internacional (DI), porque “no comete delito quien toma lo propio”).

Las violaciones británica de lo establecido por Naciones Unidas de no innovar sobre el territorio en disputa es clara, luego de la guerra crearon : una Zona de Protección Militar – FIPZ- una Zona de Conservación de Pesca – la FICZ- . Luego de esto el gobierno argentino a cargo de Menem firma los infames Acuerdos de Madrid de 1990, que permitió a los británicos ya no estar obligados a responder ante la Asamblea General de Naciones Unidas para resolver la disputa de soberanía, y desoir los llamados del Comité de Descolonización para resolver el conflicto de soberanía. Dichos acuerdos también fueron usados como pretexto para realizar una ampliación de la zona marítima en Georgias y Sándwich de 1993, el Acuerdo de Nueva York s. Petróleo de 1995, etc. .

Argentina tienen antecedentes históricos y geográficos sólidos para realizar un reclamo justo y soberano sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwichs del Sur y espacios marítimos circundantes.

Los  distintos gobiernos argentinos desaprovechan estos antecedentes que favorecen indiscutiblemente a la posición argentina y además no trazan ninguna estrategia transversal a todos los gobierno para obtener logros respecto al conflicto de Malvinas. La excepción fue el gobierno del presidente Arturo Illia, en cuyo gobierno se presentó el Alegato Ruda y donde se obtuvo la aprobación de la Resolución 2065 XX en Naciones Unidas.

(*) Gran Bretaña hizo su primer reclamo contra Argentina en 1829 y solo por la Isla Soledad, sin derecho a ello porque las islas fueron ocupadas por Argentina legalmente. Este despropósito fue producto de la ambición colonialista británica a cargo del primer ministro Lord Palmerston para justificar su  intención de tomar - por asalto Islas  Malvinas y Tierra del Fuego-  para tener el control del Atlántico Sur y el pasaje interoceánico al Pacífico. 

(**) Provincias Unidas del Río de la Plata es uno de los nombres oficiales de la República Argentina conforme al artículo 35 de la Constitución de la Nación Argentina, junto con el de Confederación Argentina.

1 comentarios :

Victor dijo...

Sublime. Gracias por esta enriquecedora reseña historica.

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